Artículo
AdC16_04

recibido: 31.03.2018 / aceptado: 20.06.2018

Mecanismos de otrificación entre la oposición política en Twitter durante las elecciones estatales de 2017 en México

Othering mechanisms among political opposition on Twitter during the 2017 Mexico state elections

Antonio Corona
Universidad Autónoma de Coahuila

Referencia de este artículo

Corona, Antonio (2018). Mecanismos de otrificación entre la oposición política en Twitter durante las elecciones estatales de 2017 en México. En: adComunica. Revista Científica de Estrategias, Tendencias e Innovación en Comunicación, nº16. Castellón: Asociación para el Desarrollo de la Comunicación adComunica y Universitat Jaume I, 45-70. DOI: http://dx.doi.org/10.6035/2174-0992.2018.16.4

Palabras clave

Otrificación; Twitter; política; alteridad; deliberación; internet; México; elecciones.

Keywords

Othering; Twitter; Politics; Otherness; Deliberation; Internet; México; Election.

Resumen

El presente trabajo reporta los resultados de un análisis de contenido cualitativo realizado a una muestra de 11.576 tweets de simpatizantes ciudadanos de los partidos y candidatos de oposición durante el período electoral de 2017, partiendo de la discusión de candidatos a la gubernatura de Coahuila. El objetivo de dicho análisis fue identificar los mecanismos de otrificación empleados para la construcción de opositores binarios a la propia identidad política entre los ciudadanos, a la luz del recrudecimiento y polarización de las divisiones ideológicas en la esfera pública nacional e internacional, tanto en línea como en el espacio físico. El estudio encontró que los simpatizantes de izquierda tienden a deshumanizar a aquellos que enuncian opiniones diferentes, caracterizándolos como conspiradores en plurales arbitrarios como «la Mafia del Poder», y que los simpatizantes de derecha hacen extenso uso del desdén como mecanismo de otrificación. Se concluye que ambas prácticas son contraproducentes y altamente dañinas para la construcción de diálogo ciudadano y de la esfera pública del país, y que contribuyen a una concepción de los procesos democráticos, no como una búsqueda del mejor sistema de gobierno para el bien común, sino como un juego de suma cero en el cual no hay nada más importante que la derrota del bando opuesto.

Abstract

This document reports results from a qualitative content analysis carried out on a sample of 11,607 tweets from opposition sympathizers during the 2017 election campaigns, stemming from discussion around the candidates for governor of the state of Coahuila. This project’s aim was to identify the othering mechanisms at play in the social construction of binary opponents to political self-identity among citizens, in light of the radicalization of ideological divides in democracies worldwide, both online and offline. The study found that left-leaning sympathizers tend to dehumanize those with differing opinions by characterizing them as conspirators in exhaustive plurals, such as «la Mafia del Poder» (the Power Mafia), and that right-leaning sympathizers make extensive use of contempt as an othering mechanism. The document concludes that both practices are unproductive and very harmful to the construction of citizen dialogue and to the country’s public sphere discourse, in that they contribute to a view of democratic processes not as a search for the best government for the common good, but as a zero-sum game in which defeating the opposite side is paramount.

Autor

Antonio Corona [antoniocorona@uadec.edu.mx] es doctor en Estudios Humanísticos con especialidad en Comunicación y Estudios Culturales por el Tecnológico de Monterrey. Es profesor investigador de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Universidad Autónoma de Coahuila. Sus áreas de interés son diversidad en el ciberespacio, identidad en espacios virtuales, construcción social del espacio, othering/belonging, game studies y ciudadanía digital.

1. Introducción

El 4 de Junio de 2017 se realizaron elecciones estatales en 4 entidades federativas de México: Veracruz, Nayarit, Coahuila y el Estado de México. Dicho proceso electoral fue tratado en los medios como un diagnóstico de la elección presidencial del año siguiente (Núñez, 2017; Semple, 2017), por lo cual recibió una amplia atención mediática. Cada una de estas elecciones estatales se disputó mayormente entre tres partidos políticos. En primer lugar, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), partido en el poder tanto a nivel nacional (durante 78 de los últimos 90 años) como en cada uno de los cuatro estados disputados, y cuya figura pública más importante era en ese momento el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto. En segundo lugar, el Partido Acción Nacional (PAN), partido tradicional de oposición «leal» (Loaeza, 1999), de ideología centro-derecha y miembro de la Internacional Demócrata de Centro (IDC-CDI, 2018), enfrascado en una cruenta disputa interna entre los miembros de su liderazgo aspirantes a la candidatura: el Presidente del Partido, Ricardo Anaya; el gobernador del estado de Puebla, Rafael Moreno Valle; y Margarita Zavala, esposa del ex-presidente de la República, Felipe Calderón. En tercer lugar, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), partido ideológicamente de izquierda, liderado por Andrés Manuel López Obrador y fundado con el expreso propósito de llevar a dicho personaje a la Presidencia de la República (Delgado; 2012; Rodríguez, 2011).

Al final de la jornada electoral, los candidatos del PAN ganaron las gubernaturas de Nayarit y Veracruz, mientras que el PRI ganó en Coahuila (resultado impugnado por el PAN) y en el Estado de México (resultado impugnado por Morena). El discurso político en el país fue marcado por un constante recrudecimiento durante el período electoral e incluso después de éste, tanto entre simpatizantes de distintas corrientes políticas (derecha y centro-derecha, representada por el PAN, e izquierda, representada por Morena) como entre el oficialismo y la oposición. El presente estudio se ocupa del discurso y enunciaciones de los ciudadanos simpatizantes de la oposición tanto de izquierda como de derecha durante este período electoral, con la finalidad de encontrar los mecanismos de otrificación presentes en dicho discurso. Para este cometido, se plantearon las siguientes preguntas:

  • ¿Qué singulares y plurales constituyen el otro reflexivo en contraposición del cual definen estos usuarios su identidad política?
  • ¿Qué categorías conceptuales forman los usuarios respecto a estos grupos e individuos a partir de las características no deseables que les adjudican?
  • ¿Qué problemas pueden surgir de la manera en que estos usuarios otrifican a dichos grupos e individuos que no comparten su identidad política?

La reflexión respecto a la manera en que construimos al otro reflexivo de nuestra identidad política es de gran importancia en el momento sociopolítico actual, en que las identidades políticas se están polarizando alrededor del mundo (fenómeno que se evidencia en el mismo Twitter, con la formación de cámaras de eco (Barberá, Jost, Nagler, Tucker y Bonneau, 2015; Colleoni, Rozza y Arvidsson, 2014) que impiden el diálogo entre ideologías) y dando lugar a movimientos radicales de nacionalismo, populismo y culto a la personalidad. El aumento en popularidad de los posicionamientos políticos radicales alrededor del mundo justifica, por lo menos, quitar nuestras miradas momentáneamente de los actores políticos y volverlas hacia las identidades políticas. Específicamente, vale la pena explorar los procesos mediante los cuales las personas con identidades políticas profesas construyen al(los) otro(s) y formulan sus enunciaciones a partir de estar percepción de diferencia, y la manera en que dichas enunciaciones de diferencia enmarcan la forma en que se auto-sitúan en el mundo, y la forma en que sitúan a los demás. En este sentido, la presente investigación partió de un supuesto general: que las categorías conceptuales formadas por los sujetos de la investigación construirían al(los) otro(s) de su identidad política de manera deshumanizada, reduciéndolos a sus características indeseables y esencializando dichas características. Como se podrá ver más adelante, los resultados concordaron con este supuesto.

2. Estado de la cuestión

En el estudio del espacio público y las enunciaciones que en éste se formulan, uno de los puntos que más preocupación causan es la creciente y cada vez más evidente radicalización de los discursos sociales y políticos en la esfera pública alrededor del mundo (Boxell, Gentzkow y Shapiro, 2017; Filc, 2018). Ante la polarización cada vez más álgida de ideologías, discursos y posiciones políticas, es de vital importancia realizar emprendimientos académicos que busquen ayudarnos a comprender mejor los procesos de formación de identidades políticas, ideológicas y ciudadanas, y es la convicción del autor que el estudio del fenómeno de la otrificación es un factor clave para lograr esa comprensión. Si bien este fenómeno, estrechamente ligado con la formación de identidad, ha sido más estudiado en sus manifestaciones más radicales (racismo, extremismo religioso, etc.), vale también la pena estudiarlo en circunstancias más cotidianas y en manifestaciones menos evidentes pero también importantes, como la identidad y enunciación políticas. Es menester comprender a los procesos de otrificación en la vida y el discurso cotidianos si buscamos evitar que dichos procesos se radicalicen y se conviertan en extremismo, intolerancia y discriminación.

2.1 Otrificación

Los procesos de construcción social de la diferencia han sido objeto de estudio y preocupación constante de la academia durante varias décadas. Gayatri Spivak acuñó el término othering1 a partir del concepto del «otro» en la dialéctica hegeliana y en el trabajo de Lacan (Ashcroft, Griffiths y Tiffin, 2013; Jensen, 2011). Powell y Menendian (2016: 17) lo definen como «un conjunto de dinámicas, procesos y estructuras que engendran marginalidad e inequidad persistente a través del espectro de diferencias humanas basadas en las identidades grupales». Stuart Hall (1997) lo concibe como un acto de violencia simbólica, un ejercicio de poder sobre el otro para situarlo desfavorablemente en comparación con la propia identidad. De manera más precisa, llamamos otrificación a la negación de la complejidad humana en aquellas personas que categorizamos como ajenos a nuestros grupos identitarios, y su reducción a características definitorias que, generalmente, calificamos como indeseables (Bonvillani, 2017; Krumer-Nevo y Sidi, 2012). Esta característica definitoria impuesta al otro es utilizada frecuentemente como explicación de sus acciones y comportamientos (Jackson, 2012; Virkama, 2010). Hall (1997) llama a esta representación fictiva y reducida de la alteridad, basada en la imposición y esencialización de supuestos defectos, «el espectáculo del otro». Para Powell y Menendian (2016), pensar en términos de otrificación provee un marco esclarecedor para el estudio de la esencialización de identidades y otredades que puede llegar a culminar en grandes explosiones sociales de odio e intolerancia.

Si bien esta reducción simbólica (consciente o inconsciente) obedece, en muchas ocasiones, a la percepción de amenaza a la propia supervivencia (Zea, 1998) o a la sublimación del resentimiento hacia individuos o grupos percibidos como superiores o más afortunados (Rosenthal, 2016), es menester darnos cuenta de que la otrificación pareciera ser inherente al proceso de formación de identidad, y que una auto-enunciacion libre de otrificación es hasta cierto punto una meta inalcanzable: como apunta Connolly (2002: ix), «las dudas sobre la propia identidad se plantean y resuelven mediante la constitución de un otro contra el cual la identidad pueda definirse a sí misma». Si la identificación social implica la diferenciación entre aquellos que comparten nuestra identidad y el resto del mundo, la otrificación como deshumanización de la diferencia es un fenómeno profundamente entretejido con el proceso identitario del cual ni siquiera los intentos mejor intencionados de autoafirmación (por ejemplo, los movimientos de Identity Politics) pueden escapar del todo. Por otro lado, si bien la otrificación como práctica puede ser universal, las características que se esencializan en esta otrificación (es decir, las que se utilizan como pretexto para la deshumanización) son, sin duda, contingentes del contexto socio-cultural específico de la enunciación: Toi Derricotte (en Alcoff, 2006) refiere que el tono de piel, característica por antonomasia de la otrificación en los Estados Unidos (Hunter, 2007) y en la India (Parameswaran y Cardoza, 2009), no es un factor de otrificación en las culturas caribeñas. Si todos somos agentes de los sistemas de signos a la vez que sujetos, no debemos entonces limitarnos a las más grandes y dramáticas encarnaciones de la otrificación, como los crímenes de odio y la discriminación sistemática, sino que debemos también dirigir la mirada hacia las enunciaciones otrificantes presentes en la vida y el discurso cotidianos.

2.2 El otro en la política

No cabe duda que el establecimiento de un otro discernible, un antagonista contra el cual se enuncia nuestra identidad política, ha sido siempre un factor importante en el establecimiento de consensos políticos: la construcción de «yo» y «otro» es una herramienta clave del discurso político (Chilton y Schaffner, 1997; Yuval-Davis, 2006), enmarca la discusión política y facilita la homologación de puntos de vista mediante la reducción a oposiciones binarias. Si bien el discurso político establece una compleja red de conexiones sociales mediadas por pronombres (Bramley, 2001), y re-bosqueja la esfera pública mediante el reposicionamiento de ciertos grupos e individuos (Chilton y Schaffner, 1997: 311), este reposicionamiento se hace siempre de acuerdo a los ejes de pertenencia y antagonismo que permiten al actor político apelar a la simpatía (Yuval-Davis, 2006; Yuval-Davis, 2011). Así pues, el discurso de los actores políticos, desde el sutil dogwhistling hasta los llamados a la acción violenta, casi siempre contribuye a una polarización del paisaje político, dentro de la cual pueden prosperar los posicionamientos «ellos contra nosotros» (Bramley, 2001). Desde hace una década, las redes sociales han ido cobrando un papel cada vez más importante en la construcción de estos paisajes de polarización, si bien no necesariamente este papel se traduce en capital político (Heras y Díaz, 2016).

2.3 Twitter y el diálogo político

Con cada elección, los medios sociales parecieran ganar más terreno tanto en los planes de campaña de los partidos políticos como en el espectro de posibilidades de agencia de la población. El papel de Twitter en la participación política ha sido estudiado desde diversas perspectivas, y en el caso de México estas perspectivas han convergido en el estudio del movimiento #YoSoy132 (González Fuentes, 2012; Gun Cuninghame, 2016). La evidencia de los estudios realizados pareciera indicar que esta plataforma mediática desempeña un rol cada vez más importante como avenida de discusión política del país. Claro está, el formato de Twitter dista de ser idóneo para el diálogo constructivo; por el contrario, la investigación realizada al respecto hasta la fecha en diversos escenarios políticos alrededor del mundo revela un panorama bastante sombrío, repleto de profundas divisiones partidistas e ideológicas y marcado por una grave escasez de diálogo entre posicionamientos políticos opuestos (Conover, Ratkiewicz, Francisco, Goncalves, Flammini y Menczer, 2011; Morales, Borondo, Losada y Benito, 2015; Gruzd y Roy, 2014; Yardi y Boyd, 2010). Si bien es posible que esta polarización en el discurso de los ciudadanos politizados en Twitter sea simplemente un reflejo de los argumentos y talking points expresados por los actores políticos de su preferencia, sería ingenuo y reduccionista asumir que los usuarios de Twitter con una alta politización tan sólo repiten los argumentos de su actor político preferido, independientemente de sus respectivas circunstancias particulares: la efectividad de las comunicaciones políticas en Twitter ha sido objeto de una cantidad considerable de estudios tanto en México (Heras y Díaz, 2016; Salgado, 2013) como en otros países (Aharony, 2011; Grant, Moon y Busby, 2010; Lyons y Veenstra, 2016). Por otro lado, se han realizado también amplios estudios respecto a la identidad en Twitter (Marwick y Boyd, 2010; Walton y Rice, 2013) y, específicamente, sobre los aspectos políticos de la identidad dentro del ambiente de esta plataforma (Alvídrez, 2017; Herdagdelen, Zuo, Gard-Murray y Bar-Yam, 2013). Todas estas investigaciones han encontrado, en el mejor de los casos, resultados mixtos respecto a la efectividad comunicativa de los actores políticos y su correlación con los patrones de enunciación en la ciudadanía. Así pues, sería no sólo aventurado sino francamente erróneo asumir que la identidad política de los usuarios ciudadanos en Twitter es un reflejo de las líneas dictadas por los actores políticos del país. Para poder aproximarnos a la identidad política de los ciudadanos usuarios de Twitter, es necesario leer y estudiar sus propias enunciaciones.

3. Método

La presente investigación se desprende del ala cualitativa del proyecto «Identidad, ciudadanía y pertenencia en Twitter» de la Universidad Autónoma de Coahuila. Dentro de dicho proyecto, se estableció una recopilación de publicaciones en Twitter respecto a la contienda electoral de 2017, mediante envíos sistematizados de pesquisas (queries) diarias al API de Twitter con un código programático (script) realizado en lenguaje Python, para recuperar e indizar todos los tuits dirigidos o mencionando a los candidatos a gobernador de Coahuila en un período desde el miércoles anterior al inicio de la veda electoral (24 de Mayo) hasta el miércoles posterior a la elección (1 de Junio). La base de datos obtenida, consistente en 35,823 publicaciones únicas (tuits) y 181,514 retuits. La parte cuantitativa del proyecto, cuyos resultados pueden ser consultados en Corona (2018), tuvo como muestra las descripciones de usuario (Twitter Bio) de las cuentas activas en la discusión durante este período (9.859 cuentas en total), y uno de sus objetivos fue la clasificación de dichas cuentas de acuerdo con su alineación política y pertenencia a partidos u organismos gubernamentales, mediante análisis de contenido. La alineación política de las cuentas se determinó mediante la tabulación de menciones positivas y/o negativas a los distintos partidos políticos involucrados en la contienda electoral. La clasificación resultante puede apreciarse en la tabla 1, y es a partir de ésta que se formó el corpus analizado en la presente investigación (tabla 2). El criterio para la formación de dicho corpus fue la recopilación de cuentas de ciudadanos:

  1. Sin afiliación política oficial.
  2. Con una o más preferencias o animadversiones por partidos o corrientes políticas declaradas en su descripción de usuario (Twitter Bio).
  3. Que hicieron mención de uno o más de los candidatos a gobernador de Coahuila durante el período de dos semanas anterior y posterior a la jornada electoral.

Dado que la intención en la formación de este corpus fue identificar la forma en que se construye la otredad en el discurso de oposición política específicamente, se descartaron del corpus conformado las 42 cuentas pertenecientes a simpatizantes del PRI, dado que sus enunciaciones no se realizaron desde la oposición por ser este el partido en el poder. Del mismo modo, se descartaron 40 cuentas cuyas enunciaciones y descripciones de usuario, si bien establecían animadversiones a ciertos partidos e instituciones, no establecían una simpatía clara que permitiera clasificarlos como simpatizantes opositores de izquierda o derecha. Tras estas delimitaciones, se estableció un corpus de 321 cuentas. Mediante la utilización de requisiciones de pesquisa (queries) al API de Twitter en lenguaje Python, se recuperaron los tuits emitidos durante la totalidad de la campaña electoral por cada una de las 321 cuentas. Como se puede apreciar en la tabla 2, el total del corpus estudiado se compuso de 11,576 tuits, a los cuales se les aplicó un instrumento de análisis cualitativo de contenido, con la finalidad de encontrar enunciaciones que construyeran la otredad mediante la atribución de características esencializadoras a figuras públicas, instituciones y oponentes ideológicos, desde la perspectiva de la oposición dialógica o binaria; es decir, el proceso mental que se ilustra con la formulación:

«Él(ella)/ellos(ellas) no es/son como nosotros;
Él(ella)/ellos(ellas) es/son [característica definitoria asignada]»

Por ejemplo: «Enrique Peña Nieto no es como nosotros; Enrique Peña Nieto es corrupto». El propósito final de este análisis cualitativo fue la elaboración de mapas que ilustren la otrificación (como reducción de la identidad del otro a características indeseables y esencializadas) en la enunciación de los ciudadanos involucrados en la discusión electoral. Este proceso de otrificación se buscó en el discurso respecto a:

Otros singulares (figuras públicas y/o políticas)
Otros plurales discretos (grupos e instituciones políticos y/o gubernamentales)
Otros plurales no discretos (ciudadanos, simpatizantes y militantes)
Otros plurales arbitrarios2.

Con la finalidad de elaborar dichos mapas se llevó a cabo la categorización cualitativa del corpus, tratando como categorías emergentes a los actores e instituciones que sirven como los Otros contra los cuales los simpatizantes de derecha o izquierda formulan la propia identidad política o ciudadana, así como las características, conceptos y personas con los cuales estos Otros son asociados como justificación de su diferenciación. El software utilizado para el trabajo de codificación fue ATLAS.ti. A continuación se presentan y discuten los mapas que se elaboraron como resultado de esta etapa de análisis, organizados por afiliación política y objeto de otrificación.

4. Resultados

El análisis cualitativo arrojó que los tres grupos o instituciones más frecuentemente mencionadas como opositor binario de la identidad política de los simpatizantes de derecha fueron el Instituto Electoral de Coahuila (IEC), y los partidos PRI y Morena (figura 1). El IEC fue erigido como antagonista después de los problemas de organización y comunicación en la etapa post-electoral que llevaron a la impugnación de la elección, y que levantaron entre la población sospechas de fraude (Jiménez y Fernández, 2017; Romero, 2017). A raíz de esto, el IEC y sus integrantes comenzaron a ser asociados con corrupción por los simpatizantes de la derecha; esta asociación la comparten con el Partido Revolucionario Institucional, como puede apreciarse en los siguientes tuits:

Una vergüenza para México Gabriela María d León Farias. Presidenta del IEC Cohuila. Mostremos nuestro repudio al frande en Coah! @Jan_Herzog
–Usuario 202. Junio 08 19:51:25 UTC 2017

Cuiden el voto en #EleccionesCoahuila NOS VAN HACER MANO NEGRA!
3 @RicardoAnayaC @AccionNacional #CoahuilaDecide @SantiagoCreelM
–Usuario 8. Junio 05 05:44:25 UTC 2017

Mantiene PRI su esencia histórica, sus liderazgos siempre con el mismo perfil, corruptos, ladrones, hipócritas y tramposos como Ochoa Reza.
–Usuario 151. Mayo 29 14:00:08 UTC 2017

Si bien el PRI es asociado con corrupción, la oposición de izquierda (y Morena, específicamente) es erigida como antagonista mediante la asociación con resentimiento social y lucha de clases:

#TipicoDePobre es votar por la izquierda pensando que son “diferentes” y x fin les va a hacer justicia la revolución
–Usuario 121. Abril 04 17:22:56 UTC 2017

Quitar al Rico p repartir a pobres se ha convertido n México n “Saquea roba y mata al q trabaja p quitarle lo q nunca produciras”
–Usuario 119. Junio 06 17:02:49 UTC 2017

Delfina anda protagonizando #NosotrosLosPobres y #UstedesLosPirrurris? #NoVotenPor MorenaEnEdomex #DespiertaConLoret
–Usuario 70. Abril 05 13:04:31 UTC 2017

Se pudo apreciar en este tipo de enunciaciones un patrón de asociación de la ideología de izquierda con la clase baja, y de otrificación de los suscriptores a dicha ideología mediante la ridiculización de la pobreza, enunciando desde la clase media. El partido Morena, por otro lado, fue también asociado con fanatismo y fervor ciego, características que (para los simpatizantes de derecha) son ilustradas por una fe irracional en la figura de Andrés Manuel López Obrador ante las críticas de corrupción y autoritarismo:

No sé qué es más lamentable. La corrupción de Morena, o los “ciudadanos libres” que siguen defendiendo a cabalidad la “honestidad” de AMLO.
–Usuario 66. Abril 27 22:54:21 UTC 2017

Chairos/Fanáticos justifican a su dictador. #MORENA la desgracia de México. –Usuario 287. Mayo 08 23:08:10 UTC 2017

Cuando un político es vinculado y exhibido en temas de corrupcion, se ha juzgado a madres, por qué no lo hacemos con AMLO? MORENA NIDO DE
–Usuario 8. Abril 28 23:02:38 UTC 2017

En el mapa presentado en la figura 2 podemos apreciar que los simpatizantes de derecha en el corpus erigieron como antagonistas de su identidad política tanto a figuras del gobierno federal (el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto) y estatal (la familia Moreira de Coahuila4) como de la oposición de izquierda (López Obrador). Sin embargo, en donde más se encontró antagonismo fue hacia figuras públicas de la misma derecha, presumiblemente debido a la lucha de poder que se desarrollaba en ese momento al interior del Partido Acción Nacional.

Los simpatizantes de derecha en el corpus estudiado erigen a estas figuras públicas como opositores binarios de su identidad política mediante la asociación con una o dos características (indeseables) definitorias. En el caso de Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, hay una adjudicación más amplia. Por un lado, se le asocia con protagonismo y deseo de atención:

Cada vez q veía a #Delfina en el #debate, me imaginaba q se quitaría la máscara y sería #AMLO q no pudo aguantar las ganas d hacer campaña
–Usuario 187. Abril 26 02:36:13 UTC 2017

Morena no es un partido político, #Morena es el comité de campaña de López Obrador.
–Usuario 217. Mayo 31 00:19:53 UTC 2017

Bueno... que podemos esperar si a @delfinagomeza lo primero que le roban es más de la mitad de spots que usa Andrés Manuel @lopezobrador_
–Usuario 113. Abril 26 12:41:32 UTC 2017

Los simpatizantes de derecha adjudican también a López Obrador la etiqueta de populista y peligroso, razonando esta clasificación con la mención de políticas y actitudes desestabilizantes y preocupantes para el bienestar económico del país:

Dejando de lado las perspectivas partidistas, definitivamente @lopezobrador_ es un peligro para México.
–Usuario 176. Mayo 09 14:20:52 UTC 2017

El mensaje es lamentable, pero también claro, los mexiquenses prefieren al #PRI antes que al populismo de @lopezobrador_
–Usuario 243. Junio 05 06:10:00 UTC 2017

La bandera de honestidad de @lopezobrador_ Es solo un discurso populista. Partido lleno de malandros de otros partidos! @Jan_Herzog @itzelhr
–Usuario 202. Abril 25 13:55:04 UTC 2017

Surge también en estas enunciaciones un patrón de otrificación de López Obrador a partir de su aparente desconexión con la realidad, la cual se argumenta utilizando como evidencia tanto su negación histórica de resultados electorales desfavorables como su incapacidad de aceptar críticas:

#MorenaNoVa porque su dueño #AMLO sufre de Demencia Total
–Usuario 229. Junio 04 02:57:28 UTC 2017

Si yo fuera @CiroGomezL me levantaba y dejaba que el orate ese conduzca...
–Usuario 234. Mayo 09 04:00:25 UTC 2017

Dice #amlo que según sus datos, #morena ganó el Edomex, Nayarit, Coahuila, Veracruz, Francia, Haití, Júpiter y la Champions
–Usuario 211. Junio 05 04:28:27 UTC 2017

Por último, se encontró también una asociación recurrente de López Obrador con otro antagonista del discurso de la derecha mexicana al momento de la campaña electoral: el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Esta asociación es racionalizada tanto por la reticencia de López Obrador a descalificar a Maduro como por la percibida tendencia de los simpatizantes de izquierda en Twitter de justificar las acciones cuestionables del venezolano:

Los seguidores de @lopezobrador_ justifican la prisión de @leopoldolopez, mientra @lopezobrador_ niega parecerse a Chávez o a Maduro. #Pifia
–Usuario 24. Mayo 28 03:30:54 UTC 2017

Maduro empezó hablando con “un pajarito” ya está hablando con vacas, @lopezobrador_ ya empezó a perseguir “un pajarito” ¿Porqué lo hacen?
–Usuario 80. Mayo 07 17:52:31 UTC 2017

Es má que obvio que #MaduroConAMLO y todos sabemos como esta #Venezuela Morena no es la opción #SoloElPANSacaAlPRI
–Usuario 240. Junio 04 18:23:52 UTC 2017

Por otro lado, se encontró que los simpatizantes de derecha otrificaron a los simpatizantes de la izquierda asociándolos con características presentes tanto en su antagonización de Morena (fanatismo y clase baja) como de la figura de López Obrador (beligerancia y peligrosidad):

Con tanta declaración pendeja de #AMLO, sus chairos ya no saben si son comunistas, socialistas, les gusta el capitalismo o solo son pendejos
–Usuario 211. Mayo 15 06:06:59 UTC 2017

Estaríamos mejor con López ObradorFRASES DE POBRES
–Usuario 121. Mayo 15 23:04:02 UTC 2017

No conozco a ningún señor llamado Don Brayan, será xq con ese nombre estás destinado a ser #AMLO ista y morir apuñalado en la adolescencia
–Usuario 211. Junio 06 04:14:12 UTC 2017

Es aquí donde se puede apreciar, como se muestra en el mapa, el paso de la otrificación como reducción a características definitorias al etiquetado peyorativo a partir de dicha reducción. En este caso, los peyorativos más utilizados en el corpus estudiado por los simpatizantes opositores de derecha para referirse a sus homólogos de izquierda son «Pejezombie», «Chairo» y «Morenaco». Los dos primeros peyorativos hacen alusión a la supuesta ignorancia y falta de pensamiento crítico de los simpatizantes de López Obrador5 y de los opositores beligerantes de izquierda, respectivamente6, mientras que «Morenaco» se desprende del peyorativo «naco», utilizado en México como insulto hacia los miembros de la clase baja7.

Instituciones

En el caso de los simpatizantes de izquierda en el corpus, la utilización de plurales como opositores binarios de la identidad política se basó no en la denuncia de grupos específicos, sino en la combinación o conjunción de todos los grupos percibidos como distintos (es decir, como «no nosotros») en una sola alteridad, llevándonos a la incorporación de la categoría emergente «plural arbitrario», que ya se ha definido arriba; más allá de esto, se encontró también la tendencia a la presentación de estos plurales arbitrarios (La «mafia del poder»8, el «PRIANALRD9», el «Cártel de Atlacomulco10») como entidades difusas y conspiratorias, confabuladas contra la virtud mediante acuerdos implícitos o explícitos. Estos plurales (presentados en los mapas como establishment11 para utilizar un término inclusivo de todas las iteraciones presentes en el corpus) son asociados principalmente con la corrupción como característica definitoria:

A HUEVO PUTOS !! PRI PAN PRD TELEVISA MILENIO TV AZTECA EL UNIVERSAL LA JORNADA SLP OEM #AMiYaNoMeLaPegan HIJOS DE SU REPUTISIMA MADRE !
–Usuario 262. Abril 28 01:51:23 UTC 2017

Incumple Edomex el #CartelDeAtlacomulco trae ya 4 candidatos, PRI, PAN, PRD y la “Independiente”. Con tal de no perder. ¡aguas!
–Usuario 151. Mayo 22 16:37:46 UTC 2017

A gastar dinero mal habido de @FelipeCalderon, casineros, narcos, de Humberto Moreira y destructores del medio ambiente. @Mzavalagc repugna
–Usuario 24. Junio 10 13:44:58 UTC 2017

Se encontró también en el corpus por parte de los simpatizantes de izquierda un patrón de desvalorización de la crítica y opiniones disidentes mediante la suposición de colusión con estos plurales arbitrarios. Lo anterior se ilustra con las acusaciones lanzadas a periodistas ante la crítica a figuras de izquierda (principalmente a Andrés Manuel López Obrador), y el epíteto «chayotero»12:

antes me parecías buen periodista, pero, ahora, me doy cuenta de que eres tendencioso, manipulador y parcial como los lacayos @JoseCardenas1
–Usuario 244. Mayo 26 06:13:27 UTC 2017

Se nota en los “Gestos” de los Periodistas en #Decision2017 de @NTelevisa_com Qué están más que RequeteVendidos @LEGC.
–Usuario 114. Junio 05 04:13:08 UTC 2017

@PabloHiriart ladrando q las declaraciones de @lopezobrador_ son inadmisibles. Lo q es inadmisible es q chayoteros como tú sigan existiendo
–Usuario 107. Junio 05 03:22:03 UTC 2017

Se percibió también entre los simpatizantes de izquierda en el corpus la otrificación de la oposición contra el régimen en Venezuela. En estos casos, dicha otrificación se dio mediante la reducción a pro-yankismo, terrorismo y burguesía:

La burguesía Venezolana ya le urge entregar su libertad a los gringos
–Usuario 184. Mayo 02 01:24:03 UTC 2017

Es asqueroso ver a #venezolanos, a estas alturas, entregándose y arrastrándose al imperialismo norteamericano.#RodillaAlSuelo
–Usuario 40. Abril 28 20:37:41 UTC 2017

SERÁ Q LOS PROCAPRILES MEXICANOS AHORA APLAUDEN A VIDEGARAY Y A GOB PEÑISTA xDESCARARSE COMO ALIADOS D LOS TERRORISTAS OPOSITORES #Venezuela
–Usuario 275. Junio 02 02:33:08 UTC 2017

En lo que se refiere a la otrificación de singulares se encontró entre los antagonistas más comunes erigidos por los simpatizantes de izquierda a Enrique Peña Nieto, a quien se le asoció mayormente con corrupción e intromisión electoral. También se encontró como «otro» recurrente al ex-presidente Felipe Calderón (antagonista histórico de Andrés Manuel López Obrador por derrotarlo controversialmente en la elección del 2006). Las asociaciones más frecuentemente utilizadas para su otrificación fueron el supuesto alcoholismo, la asociación de su persona con el alza de la violencia durante su administración, y su antagonismo histórico hacia López Obrador:

#CalderonAMiNoSeMeOlvida Que tu único legado es corrupción y sangre. basta ya del #CartelDeAtlacomulco demos nuestro #VotoUtilPorDelfina
–Usuario 151. Mayo 22 23:47:45 UTC 2017

#SiMeMatan es porque 1 borracho usurpador desató 1 espiral de violencia con una pendeja guerra que continúa hasta nuestros días #NOmásPRIAN
–Usuario 244. Mayo 05 01:40:09 UTC 2017

Si no permitimos que un alcohólico maneje nuestro carro ¿por qué se permitió que Calderón manejará nuestro país? ¡No más PAN!
–Usuario 281. Mayo 30 00:00:32 UTC 2017

De modo similar, se encontró también antagonización en el discurso de los simpatizantes de izquierda respecto a Miguel Ángel Yunes, gobernador de Veracruz, justificada por éstos debido a la oposición de dicho personaje a la figura de López Obrador. En el caso de este personaje, también surgieron como justificación de la otrificación acusaciones de pedofilia que, como en el caso del supuesto alcoholismo de Calderón, no presentan bases ni evidencia:

Todos tus ataques a @lopezobrador_ y a l@s inocentes niñ@s, los pagarás, eternamente, en el infierno Miguel Ángel Yunes @YoconYunes
–Usuario 244. Mayo 26 00:40:24 UTC 2017

Así como ya agarraron a #JavierDuarte te va a tocar a ti PEDERASTA miserable @YoconYunes
–Usuario 257. Abril 16 04:15:58 UTC 2017

Solamente porque me cae gordo por corrupto #YunesPederasta
–Usuario 261. Abril 27 23:56:07 UTC 2017

En lo que respecta a personajes de izquierda, se encontró que los más frecuentemente erigidos como antagonistas en el corpus por parte de simpatizantes de izquierda fueron Eva Cadena y Juan Zepeda. Eva Cadena, diputada militante de Morena, se vio durante este período electoral envuelta en un escándalo de corrupción y soborno que perjudicó la imagen del partido y de López Obrador (Becerril, 2017; Jiménez, 2017). Ante esta situación, el mecanismo aparente de defensa por parte de los simpatizantes de izquierda fue la acusación de colusión de la diputada con los plurales arbitrarios ya mencionados, y con personajes antagonistas como Felipe Calderón y Miguel Ángel Yunes. El mismo método de descalificación se empleó frecuentemente en el corpus contra Juan Zepeda tras rehusarse a dimitir en favor de la candidata de Morena a la gubernatura del Estado de México (Ramírez, 2017). A ambos personajes se les atacó cuestionando su compromiso con la izquierda y afirmando su supuesta identificación con grupos y personajes de derecha:

@eva_cadena la panista infiltrada, amiga de Yunes, dejó en claro que desde un principio fue 1 topo contratado para dañar la imagen de Morena
–Usuario 223. Mayo 31 14:28:21 UTC 2017

Intento desesperado mandar a #EvaCadena para atacarnos. Ella regresó al congreso #Veracruz cobijada por el #PAN ¡El pueblo está con #morena!
–Usuario 249. Mayo 31 14:08:59 UTC 2017

Oye @JuanZepeda_ que se siente ser uno más de los #PeonesDelPri y tener tatuada en la frente el signo de $? #YaLaRegasteCuando #VendePatrias
–Usuario 198. Junio 06 16:22:41 UTC 2017

A diferencia de lo que sucede con los simpatizantes de la derecha, no existe en los simpatizantes de izquierda una analogía entre las características adjudicadas a los grupos y personajes antagonistas y las características adjudicadas a los ciudadanos simpatizantes de derecha. Más bien se encontró en el corpus la tendencia a equiparar a estos ciudadanos (los simpatizantes de derecha) con grupos y corrientes radicales y célebres por su intolerancia, como el Nazismo y el Ku-Klux-Klan. Se encontró también en este caso el uso de la acusación de clasismo y arribismo como justificación de la otrificación, así como la asignación de hipocresía e ignorancia:

El triste caso de la clase media tambaleante que ve hacia bajo y con desprecio, subida en un ladrillo que se desmorona.
–Usuario 220. Mayo 01 22:02:11 UTC 2017

#YoConfioenAMLO por qué la guerra sucia de la derecha siempre me ha dado asquito. Panistas moches hipócritas.
–Usuario 210. Abril 25 15:08:48 UTC 2017

Quienes están locos y PENDEJOS son los que piensan y creen que López Obrador va empinar más el país. #UnidadConMorena
–Usuario 262. Abril 10 11:40:59 UTC 2017

Una vez más, en este mapa se puede apreciar el paso de la reducción a características definitorias a la adjudicación de peyorativos como «Fecalieber» y «Panazi». Se podrá notar que surgió la tendencia por parte de ambas identidades políticas de acusar a la otra de ignorancia. Se podrá notar también en la discusión política de estos dos grupos una ausencia de interacción con simpatizantes del partido en el poder, el PRI. Por lo revisado en el corpus, pareciera que esta ausencia se debe al hecho de que ambas partes suponen que la gran mayoría de los defensores del PRI en Twitter no son ciudadanos verdaderos, sino militantes, propagandistas pagados o bots. Pareciera que esta noción se desprende de la idea de que nadie podría, por sus propias convicciones, simpatizar con el PRI. Dicha noción es por demás interesante y pareciera ser apoyada por la marcada ausencia durante la etapa cuantitativa de este proyecto de enunciaciones de apoyo al PRI por parte de ciudadanos sin afiliaciones políticas. Para una discusión más detallada sobre este fenómeno y sobre la presencia del PRI en Twitter durante el período electoral estudiado, podemos referirnos a Corona (2018).

5. Conclusiones

Como se relató en el estado de la cuestión, la ausencia de diálogo político en Twitter es un fenómeno bastante estudiado y documentado; por otro lado, los mecanismos de otrificación (reducción a la diferencia, deshumanización, esencialización) son preocupación constante de una gran cantidad de pensadores de las humanidades y las Ciencias Sociales. Hace falta, sin embargo, establecer y dejar más en claro la conexión entre estos dos fenómenos (y la posibilidad de que el primero sea causa del segundo) si deseamos avizorar un camino a través del cual las redes sociales (y Twitter específicamente) puedan dejar de ser cámaras de eco y nidos de radicalización de identidades, y llegar a convertirse en el espacio de diálogo y discurso político entre ciudadanos que tanta falta hace en la actualidad.

Los resultados de la investigación, sin embargo, nos presentan un panorama complicado para el establecimiento de diálogo político de calidad en Twitter. Como se puede apreciar en los mapas presentados, los resultados hacen eco de los procesos de otrificación descritos en el estado de la cuestión: tanto el ejercicio de violencia simbólica en la comparación con uno mismo, como la reducción a la diferencia y esencialización de la misma, es evidente en los descalificativos que ciudadanos de ambas ideologías adjudican a sus contrapartes (figuras 3 y 6). Por otro lado, el establecimiento tanto de singulares como de plurales (estos últimos sobre todo en el caso de los simpatizantes de izquierda) en un posicionamiento «ellos contra nosotros» concuerda con lo revisado en el estado de la cuestión y provoca preocupación, sobre todo cuando las características «otras» contra las que se enuncia la identidad dejan de ser afiliaciones políticas y pasan a ser características demográficas como nacionalidad, clase o raza (figuras 3, 4 y 6).

Si bien hay una diversidad de características que se les adjudican en el corpus a los personajes, grupos e identidades para reducirlos al espectáculo de la alteridad (Hall, 1997), los mecanismos de otrificación en sí mismos son pocos y fácilmente identificables. Entre los simpatizantes de izquierda, el mecanismo más común es la polarización mediante el uso de plurales arbitrarios (si no estás con nosotros, eres parte de «la mafia del poder»), y la denuncia de la impureza (que en este caso se manifiesta como acusaciones de falsa izquierda y de falso patriotismo). El problema que esto conlleva para el establecimiento del diálogo político y social es claro: la presuposición no solo de la mala fe del interlocutor sino de una colusión conspiratoria por parte de todos aquellos que no comparten el propio punto de vista ideológico equivale a un inmediato cierre a toda avenida de diálogo, y culmina necesariamente en las tan perjuiciosas cámaras de eco y burbujas de filtros que, a partir del fenómeno de la posverdad, nos preocupan tanto como académicos. Entre los simpatizantes de derecha no se utilizan estos mecanismos, lo cual no quiere decir que no exista el mismo grado de otrificación: entre los mecanismos identificados por parte de los simpatizantes de derecha podemos mencionar el de la supuesta indignación republicana (específicamente ante instituciones y el partido oficialista) y, de manera más preocupante, el mecanismo del desdén o desprecio. Dicho desdén (comprendiendo a éste como una desvaloración de un Otro menos dotado de una característica deseable) toma varias formas en el corpus estudiado: desprecio social hacia la clase baja, desprecio político hacia la ideología de izquierda y desprecio intelectual ante lo que, desde su enunciación, es la masa manipulada por el populismo de las figuras de izquierda. Una vez más, la ubicuidad de estos mecanismos imposibilita el diálogo, por constituir una descalificación a priori no sólo de la opinión del otro sino de su calidad como ciudadano. En ambos lados, podemos apreciar una concepción de la política nacional como un juego de suma cero (es decir, una partida jugada entre dos lados esencialmente diferentes, la cual sólo puede ser ganada por uno de esos lados). El diálogo ciudadano y la construcción social de la democracia nacen de una máxima presupuesta: que todos y cada uno de los ciudadanos nos beneficiaremos del mejor gobierno posible, y que, por lo tanto, la elección del mejor candidato significa que todos ganamos. Desgraciadamente, hemos visto en los últimos años que la gradual polarización de las identidades políticas conlleva la resignificación de la contienda política, e incluso de los problemas sociales, como una guerra o partida que el propio lado debe ganar a toda costa; es decir, un juego de suma cero (Atkins, 2016; Norton y Summers, 2011). Esta circunstancia preocupa debido a que la construcción de ciudadanía y la participación política requiere de un presupuesto vital: que todos, de nuestra manera y desde nuestra ideología, queremos lo mejor para el país y que si se elige la mejor opción política todos nos beneficiamos por igual. No es difícil avizorar cómo es que una deshumanización y esencialización de aquellos que están en desacuerdo conmigo puede resultar favorecedora para el florecimiento de este tipo de clima político de suma cero. Lo más importante es analizar esta relación de un modo más detallado y desde el paradigma cuantitativo.

El presente estudio marca un acercamiento inicial al estado altamente polarizado del diálogo en redes sociales como síntoma de la radicalización en los procesos de otrificación en la identidad política. Como ya se ha visto, los indicios de este fenómeno comienzan a sentirse con el recrudecimiento de las divisiones políticas en diversos teatros políticos del mundo, y es éste, en nuestra opinión, uno de los temas más urgentes a nivel mundial para aquellos académicos que nos ocupamos del estudio de la comunicación. Es necesario prestar más atención a este fenómeno; pero sobre todo, es necesario realizar más investigación al respecto.

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1 El término original (othering) se ha traducido de diversas maneras. En opinión del autor, «otrificación» es la traducción que mejor captura la intención de origen.

2 «Plurales arbitrarios» surgió como categoría emergente durante el estudio, y se define como la agrupación por parte del enunciador de una cantidad de individuos o actores sociales/políticos que no comparten ninguna asociación oficial ni informal. Dichos actores e individuos son agrupados por el enunciador para establecer una diferencia entre éste (el enunciador) y los miembros del plural. El enunciador puede declarar o insinuar que los miembros del plural se encuentran coludidos, o simplemente agruparlos de manera retórica.

3 Como probablemente sepa el lector, si bien el código de identificación de cada Emoji es universal, la representación del mismo difiere de acuerdo a la plataforma en la cual dicho código se traduce a imagen. Dado que la recolección de tuits para esta investigación se dio de manera automatizada mediante el vaciado de API queries a tablas CSV, los emojis utilizados en los tuits presentan solamente el código identificador, y no la representación gráfica. Para facilitar la lectura y comprensión, se reemplazan los códigos en este reporte por la imagen correspondiente, para lo cual se utilizaron las imágenes presentadas en la lista de emojis por código de emojipedia.org (2018).

4 Familia de los dos últimos gobernadores de Coahuila, de gran capital social en el estado y envuelta en diversos escándalos de corrupción (De Llano, 2016; Forbes, 2016).

5 López Obrador es tradicionalmente apodado «El Peje» tanto por sus seguidores como por sus detractores, como puede leerse en Martínez (2018).

6 El sustantivo «Chairo», recientemente agregado al Diccionario del Español de México (2018), refiere a una persona con actitudes políticas desinformadas y autocomplacientes,

7 Este peyorativo hace alusión a la «vulgaridad» asignada a la clase baja, y ha sido ampliamente estudiado desde el lente de la otrificación y la diferencia (Báez-Jorge, 2002; Mendoza, 2004; Reyes, 2006).

8 Plural frecuentemente utilizado por López Obrador para referirse a la clase política y empresarial de México, insinuando la colusión en contra de su persona (Loret, 2018), que es utilizado en el discurso cotidiano tanto por sus seguidores como por sus detractores, estos últimos de manera irónica. En el corpus se encontró que dicho plural en el uso cotidiano de algunos simpatizantes de izquierda es asignado como descalificativo a cualquier figura política o ciudadano con una posición política divergente a la propia.

9 Originalmente, López Obrador utilizó la palabra PRIAN para aludir a la supuesta colusión en su contra entre el PRI y el PAN (Díaz, 2018). Dicha contracción es frecuentemente utilizada en el corpus por los simpatizantes de izquierda, agregando las siglas de partidos que, según argumentan, están de igual modo coludidos con los dos primeros. En algunos casos del corpus, esta contracción incluye las siglas de todos los partidos existentes a nivel nacional, excepto por Morena.

10 Una presunta agrupación de políticos y figuras poderosas de centro, basada en el Estado de México.

11 Por su acepción en inglés como «grupo que mantiene poder o control» sobre un sistema político o social (Merriam-Webster, 2018).

12 Peyorativo usado en México para referirse a un periodista acusado de recibir sobornos por parte del gobierno.

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